lunes, 6 de agosto de 2018

Un humano convertido en bicho



Juliana Isabel Salinas Meza


La metamorfosis es una novela corta que al principio no llamaba mucho mi atención; sin embargo, cuando comencé a leer el primer párrafo bastó para saber que la trama sería interesante. El ver que un humano se convirtió en bicho me llenó de curiosidad.

Franz Kafka, autor de muchas obras muy conocidas, incluyendo La metamorfosis, nació el 3 de julio de 1883 en Praga y falleció, a causa de tuberculosis, el 3 de junio de 1924. Se formó en un ambiente cultural alemán. Concluyó el bachillerato en 1901 y posteriormente se doctoró en derecho, en el año de 1906.
En cuanto a los elementos analizados en la novela: en el planteamiento se habla sobre un joven llamado Gregorio Samsa, el cual trabaja como agente viajero.
En el desarrollo se dice que, cuando Gregorio se despierta, se da cuenta de que su cuerpo ya no es el mismo, pues le pasó algo no muy común: se convirtió en un bicho extraño. Al descubrir Grete, su hermana, dicho cambio en él, le lleva comida a su cuarto y lo atiende. Su madre no lo ve ni lo visita, porque teme ponerse más triste, por lo que su padre no quiere que su hijo salga de su cuarto.
Después empiezan a cambiar las cosas en casa. Gregorio ya no podrá trabajar para mantener la economía familiar, los padres tendrán que buscar empleo y vivir con limitaciones. Lo hacen, cada quien encuentra algo para poder aportar a los gastos que sean necesarios. Mientras, Gregorio vive encerrado en su recámara, escondiéndose de todos para no causar más problemas o algún susto.
Debido a la crisis económica de la familia Samsa, llegan tres huéspedes a vivir con ellos. Son amantes de la limpieza y el orden, así que, para satisfacerlos, el padre sugiere que cualquier cambio que quieran hacer, ya sea de muebles u otra cosa, podrán aprovechar el cuarto de Gregorio para almacenar. Ellos le toman la palabra.
La habitación empieza a llenarse y ensuciarse, pues nadie se toma el tiempo de limpiarla, así que Gregorio empieza, de igual manera, a ensuciarse y llenarse de polvo, además de que ya no lo queda suficiente espacio para moverse.
La asistenta (señora que limpia la casa) de vez en cuando le hace visitas, y aunque es un poco tosca por lo menos lo toma en cuenta. Grete hace todo lo contrario: ella quiere deshacerse de él, por lo que lo comenta con sus padres. Ellos no saben cómo hacerlo desaparecer. Mientras, Gregorio está cada vez más solitario y deprimido.
Identificando a los personajes, nos podemos dar cuenta de que el principal es Gregorio, pues la historia gira en torno a él; además, se cuenta cómo es que se siente y cómo los de su alrededor lo tratan.
Los secundarios son la mamá, el papá y la hermana, ya que ellos tres (que son la familia) de cierta forma, en algún momento de la trama, ayudan al protagonista a tratar de resolver su problema; sin embargo, después hacen lo contrario, como lo mencioné anteriormente.
La asistenta, el jefe y los huéspedes son ambientales, pues son los que ayudan a darle más sentido a la historia, o más bien a caracterizar la trama.
Para comprender más el porqué de las acciones de los personajes secundarios, que quisieron deshacerse de su propia familia, he aquí un poco de sus historias:
El padre de Gregorio es un hombre que está endeudado con una empresa o algo similar, es cariñoso con su esposa y atento con sus hijos. Cuando Gregorio se convierte en bicho deja de ser atento con él, por la vergüenza que siente.
La madre de Gregorio es una señora comprensiva, cariñosa y trabajadora. Está enferma de asma, por lo que no le es fácil realizar algunas actividades, ya que, por obvias razones, no puede agitarse mucho.
Grete (hermana; curiosamente, de toda la familia, solo de ella se menciona el nombre) es una muchacha joven, de 17 años, servicial y amable. Vive con el sueño de irse a un conservatorio a tocar el violín; pero desde que Gregorio se convierte en bicho se le va la poca esperanza que tenía, además de que sus padres no la apoyan tanto en ese anhelo suyo.
Terminando con los personajes secundarios, ahora mencionaré la caracterización de Gregorio. En el aspecto psicológico es solitario, frustrado, depresivo y triste; en el físico, tiene un caparazón y patas, y es viscoso.
Omnisciente es el tipo de narrador, pues está fuera de la trama y lo sabe todo (“…no pudo, pues se sentía clavado en el lugar, y ahí quedó, desbaratado, sin conciencia de nada”).
En el ambiente: el espacio es la casa de Gregorio y la familia; para ser más específica, la recámara del protagonista (“Y todas estas iban a recalar al cuarto de Gregorio…”), la sala de estar (“No obstante lo cual, el padre entraba en la sala de estar antes de ir a la cocina…”) y el comedor (“—Queridos padres —dijo la hermana, dando un manotazo sobre la mesa…”).
El tiempo está situado en el siglo XX, ya que entonces todo era más rígido que en la actualidad, todavía se acostumbraba que tus padres buscaran a tu esposo o esposa y se usaban trenes para transportarse.
La atmósfera es triste, depresiva y curiosa, ya que, después de que Gregorio despertó y no tenía su cuerpo humano, todo cambió de la noche a la mañana: literal, su vida ya no era la misma, por lo que fueron alejándose de él sus seres queridos.
El método narrativo es in media res, porque la trama ya está empezada al inicio del relato y conforme va avanzando retrocede la historia. El tiempo narrativo es retrospectivo, pues se cuentan los sucesos como hechos pasados (“Miró el despertador que estaba sobre el baúl, y escuchó su tic-tac”).
Ya para finalizar, mi opinión es que esta novela tiene muy buena estructura, es fácil de entender, se explica muy bien cómo es que el protagonista se siente, además de que su trama es interesante y hace que quieras saber más a medida que vas leyendo. No le pongo ningún pero.

Referencia:
Kafka, F., La metamorfosis. Disponible en: http://biblio3.url.edu.gt/Libros/16/metamorfosis.pdf

(Tercer semestre, 2017)

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